lunes, 9 de enero de 2017

Los precios de este año son “impagables”

Rosmir Sivira y Daniel Arrieta
Las vacaciones por época decembrina terminaron y muchas familias  dispusieron los días del fin de semana para adquirir los alimentos de la semana o quizás de algunos pocos días.  Con bolsas  pequeñas a medio llenar, transitaban ayer por mercados públicos como  el Terepaima. La afluencia no era la de cualquier domingo, sin embargo, los comerciantes  sostenía que al menos “algo” venderían.
A pocos días de la primera quincena del 2017, las familias “estiran” el dinero e intentan comprar comida. Sin embargo, se enfrentan a elevados  precios, que complican el presupuesto y el menú de la semana.
Los granos, alternativa de muchas familias venezolanas par de años atrás, representan en la actualidad varios días de salario de Bs. 903, puesto que el kilogramo de caraotas se cotiza en Bs. 4.400, mientras que uno de lentejas en Bs. 7.000.
Si la alternativa  son las carnes, el kilogramo de la de res se vendía ayer en Bs. 5.800 y el de pollo en Bs. 4.800. Es de recordar que días antes de la cena de Navidad el kilogramo de carne roja se compraba hasta en Bs. 7.400.
La charcutería para el desayuno y la cena son otra preocupación. Así lo comentó Olga Castro, mientras consultaba por los precios.  El jamón de espalda se vende en Bs. 6.670 y el de pierna en Bs. 8.540, la mortadela especial de pollo en 4.200.
El kilogramo de queso blanco cuesta Bs. 5.900 y el cartón de huevo 5.800.
Cada uno de los productos anteriores  requiere para su compra varios días de trabajo, en algunos casos incluso semanas.

Verduras por las nubes

Ni en ferias la compra es económica. Comprar verduras en lugares donde marcan un mismo precio para toda la mercancía,  ha dejado de ser rentable para las familias.
En algunos lugares el kilogramo en general se paga a Bs. 850, por lo que cualquier  compra son miles de bolívares.
Carlos Gil, vendedor de hortalizas y verduras de mercados municipales, comenta que cada vez los precios son más altos.  Nunca ha dejado de vender, pero los ingresos “no se comparan con los de tiempos atrás”, comentó.
Relató que el saco de yuca lo compró para la venta en Bs.30.000, por lo que no puede ofrecer el producto en menos de Bs. 1.000, mientras que la cesta de tomate la adquirió en Bs.  55.000, lo que lo hace vender el kilogramo  en Bs. 4.000
También vende la papa y la zanahoria en Bs. 2.000 y la cebolla en 3.500. Los precios consultados sobrepasan el día de salario mínimo.
Las frutas no son para todos
Hasta comprar las frutas criollas, por tradición económicas, se ha vuelto complejo.
El kilogramo de guayaba o de parchita, frutas propias de los jugos de la mesa venezolana,  se vende en Bs. 1.000, al igual que el cambur manzano y la piña.
El limón cuesta Bs. 800,  como también la patilla.
Juan Carmona, vendedor del Mercado Terepaima, comenta que  cada vez las personas llevan menos mercancía. Las ventas  se han vuelto lentas.
Otros productos
Igual de costosos se encuentran otros productos en este inicio de 2017.
La azúcar “kileada”, como le conoce en algunos lugares al producto vendido a granel, se puede comprar en el Mercado Terepaima en Bs. 3.500 y la mantequilla artesanal en Bs. 3.400

También día de cola

Este domingo  los larenses también salieron a hacer cola  en los lugares donde hubiesen productos regulados, en especial harina precocida, sin importar que fuese la mezcla de arroz que se vende en Bs. 1.400.
La masa de maíz pilado sigue siendo una alternativa. Ayer, muy de mañana, una cuantas personas esperaban en fila su paquete de un kilogramo en el Mercado Terepaima. El valor era Bs. 800.
http://www.elimpulso.com/correos-diarios/a-esta-hora/fotos-los-precios-de-este-ano-son-impagables

sábado, 7 de enero de 2017

Comerciantes se arman para evitar saqueos en Veracruz

  • En Xalapa, plazas comerciales, tiendas de autoservicio y pequeños locales cerraron puertas
En algunos mercados se organizaron para defender su patrimonio con palos, machetes y tubos
XALAPA, VERACRUZ (06/ENE/2017).- Mensajes a través de redes sociales y nuevas intentos de saqueos generaron alerta en varias ciudades de Veracruz, donde los locatarios de mercados públicos decidieron armarse con palos, machetes y tubos para confrontar a las hordas de hombres y mujeres que buscaban robar nuevamente.
En los mercados Miguel Hidalgo, Unidad Veracruzana y Malibrán del Puerto de Veracruz, comerciantes detectaron que vándalos intentaban nuevamente saquear comercios, por lo que se organizaron para defender su patrimonio.
Los primeros cierres de locales se registraron en el mercado Unidad Veracruzana, donde se dio la alarma de que se registraría un saqueo como ocurrió en centros comerciales los días miércoles y jueves.
Un par de horas después de lo ocurrido en el mercado Unidad Veracruzana, los locatarios del Malibrán se armaron por los mismos motivos.
Alrededor de las 12:00 horas, los administradores de la plaza Acuario se percataron de que personas corrían dentro del establecimiento, supuestamente para resguardarse de actos vandálicos que se registraban en la ciudad.
Ante esa situación, el gerente técnico del Acuario de Veracruz, Ricardo Aguilar, comentó que se decidió cerrar las instalaciones para evitar que se registraran incidentes en el interior.
En la ciudad de Xalapa, capital del estado, plazas comerciales, tiendas de autoservicio y pequeños locales cerraron sus puertas ante la sicosis por saqueos.
Mientras que fuerzas policiacas blindaron todo el centro histórico con equipo antimotines y comerciantes también se atrincheraron armados con palos y tubos.

viernes, 6 de enero de 2017

Alcalde (e) dice que Promocentro “no es sostenible” financieramente




| 06 de Enero de 2017 - 00:37

Trabajadores de entidad en liquidación piden sustitución patronal. Jaime Pumarejo señala que el personal que sea contratado no pueden tener las “mismas condiciones”.

Luego de que se anunciara que Promocentro, promotora del Desarrollo del Distrito Central, encargada de administrar los mercados públicos de Barranquilla, será liquidada, sus empleados temen por su estabilidad laboral.
Sin embargo, el alcalde (e)Jaime Pumarejo indicó que “queremos que las personas  que vienen haciendo bien la tarea, puedan ser contratadas en el nuevo esquema, pero tienen que entender que no pueden seguir con las mismas condiciones que tienen hoy”.

Pumarejo aseguró que el esquema que escoja Edubar, nueva empresa encargada de administrar los mercados públicos, será buscando que sea viable financieramente, por lo cual el Distrito evaluará “cada año” a la entidad.

El alcalde (e) explicó que Promocentro es “insostenible” porque “arrastra una deuda de más de $10.000 millones” y al mismo tiempo, año tras año “el Distrito paga los servicios públicos, lo que cuesta unos $3.000 millones”.

 Por lo tanto —continuó el alcalde encargado—, no ha podido prestar un buen servicio a los “usuarios ni a los adjudicatarios y así ha tenido a los empleados, a los cuales no han podido pagárseles la seguridad social y demás”.

A pesar de ello, Geovanina Villalba, directiva sindical de Sintraemsdes, entidad que agrupa a los trabajadores de Promocentro, insistió en que les hagan a “una sustitución patronal”. Además, aseguró, que denunciaron la convención colectiva de trabajo, por lo que “están bajo el foro circunstancial”.

La representante de la directiva insistió en que recibieron una propuesta para firmar un acta de “terminación por mutuo acuerdo” y trabajar por bolsa de empleo, lo que, recalcó Villalba, le pareció “absurdo e indigno sabiendo que tenemos una convención vigente”.

Villalba relató que el pasado 2 de enero, al regresar a sus labores, les impidieron ingresar a “nuestros puestos de trabajo, sin embargo, nosotros los trabajadores no hemos abandonado y hemos trabajado normalmente”.

Actualmente, de acuerdo co Villalba, hacen parte de Promocentro 81 personas.

Por su parte, el gerente liquidador del Distrito de Barranquilla, César Frieri, explicó que esta semana iniciaron “los actos de las oficinas para construir el insumo que se necesita para la liquidación”. Según Frieri en el primer mes deben terminar “el inventario de activo y de pasivo” para poder presentarle a la Asamblea General el inventario y construir el “convenio que hay que firmar con el Distrito de Barranquilla”, ya que este “asumirá el pasivo laboral de Promocentro, de acuerdo con las facultades que le dio el Concejo de Barranquilla”.

En cuanto a la situación laboral de los trabajadores, Frieri aseveró que por el momento está determinada por las condiciones del “foro sindical y por un foro circunstancial por una denuncia que se hizo de la convención colectiva”. 

Mientras se resuelve la situación de la liquidación de Promocentro, varios dueños y administradores de locales dentro del Mercado La Magola piden celeridad en los temas de inversión en la infraestructura y la seguridad en el sector.

Jorge Ramírez, dueño de un local de zapatos en el sector, asegura que el mercado “sigue en mal estado y la inseguridad es muy pobre, constante”, dijo mientras miraba alrededor.

Estos factores han incidido, según Ramírez, en la baja clientela que llega a comprar. “A la gente les da miedo bajar porque esto está inseguro y les da temor que los atraquen”. El joven lleva dos años trabajando en el sector y paga por administración $300.000 mensual.

De acuerdo con César Frieri, el proceso de liquidación puede terminar entre los meses de junio a diciembre de este año. “El caso no puede pasar de esta fecha”, advirtió.

sábado, 31 de diciembre de 2016

La última cena del año



Últimos días del año. Todos se preparan para la noche del 31 de diciembre. Para compartir la última noche con la familia, amigos, esposa o pareja. Piensan en una cena especial, fuera de lo ordinario. La alegría y nostalgia invade al pensar en el año que termina y lo que deparará el 2017.
En la mayoría de los hogares tuxtlecos es un día en el que se reúne toda la familia, que acuerda los platillos que se servirán, quiénes comprarán los ingredientes, quiénes los prepararán, quién llevará los refrescos y todo lo necesario.

Las opciones de platillos para despedir el año de los tuxtlecos, son muy variadas: puede ir desde pollo relleno, horneado, empanizado, frito, en piña y en diferentes formas, hasta pavo, carne asada, con nopales, pico de gallo, salsas y demás, pierna de cerdo, lomo relleno, bacalao y pozole.
Sin embargo, muchos prefieren innovar con nuevos platillos de acuerdo a los gustos de cada miembro de la familia. En algunos casos preparan lasaña, carne mechada y comidas vegetarianas; y en cierto casos van por lo práctico y sencillo, y comerán solo botanas, obviamente las típicas de Tuxtla.
Lo más valioso es la convivencia con los seres queridos, dicen todos; la comida, si bien acompaña el momento, pasa a segundo término en una noche tan especial como es el fin de año y por supuesto, el primer día de una nueva etapa.

EL AHORRO TAMBIÉN ES BUENO
Algunos buscarán ahorrar un poco en el gasto para la cena e investirán en lo necesario para esta noche, para otros el dinero es lo de menos pensando también en la mañana del 1 de enero, en el denominado “recalentado”, para aquellos que desvelados se levantan tarde, cansados y listos para comer. Pensando también en que ese día prácticamente todos los negocios están cerrados.
Son pocos los que prefieren salir a un restaurante o a comer fuera de la casa, tomando en cuenta también la no muy buena situación económica y la llamada “cuesta de enero”, que el 2017 pinta peor que otros años por asuntos como el gasolinazo. “Este año ya no nos preparamos con una cena ostentosa, mejor algo sencillo, práctico, para ahorrar un poco”, dice Carlos, un padre de familia.
En su familia, platica, que planean gastar hasta 3 mil pesos en la cena de fin de año, no más. Sin embargo, algunos de sus conocidos y amigos, dice, que no toman en cuenta eso y gastan hasta más de 4 mil pesos. “Pero se olvidan que en enero viene lo más difícil”.

En el centro de Tuxtla Gutiérrez, camina Carlos junto a su hijo, ambos cargan bolsas con algunos ingredientes para la cena: pollo horneado relleno, que preparará su esposa. Ambos se dividen las tareas siempre, dice.
En las calles, la mayoría de los locales lucen llenos, así como los mercados públicos. Se observan ríos de personas que van y vienen en busca de todo lo necesario.
Las personas entran y salen de los mercados públicos, de las carnicerías, las verdulerías. Recorren varios lugares en busca de lo mejor, los más fresco y sobre todo al precio justo.
Carlos despedirá el año con esposa e hijos en casa de su señora madre. También llegarán sus hermanos, cada uno llevará su propia cena, para compartir y tener más opciones.
En años anteriores, dice, no tomaba en cuenta la inversión para la cena de noche buena y menos para la de fin de año. Preparaban hasta 3 platillos para estas fechas y gastaba hasta 5 mil pesos.
Ahora, con las noticias que se han publicado respecto a los incrementos de gasolina, la canasta básica, la luz, el agua y otros servicios básicos, y posibles alzas a impuestos, todos en su familia han comenzado a ahorrar.
En noche buena, platica, que decidieron cooperar y preparar un platillo para todos; porque para ellos las dos fechas son importantes. “Celebramos las dos fechas, noche buena por el Niño Dios, porque somos católicos y mi mamá nos inculcó la tradición, y año porque es una alegría que Dios nos permite vivir… pero así como está la situación, cada vez es más difícil. Solo queda hacer algo sencillo”.

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Repuntan ventas en el Centro hasta un 50%, tras el operativo



Desde que se recuperó el centro y los vendedores ambulantes fueron retirados mediante un operativo empujado por el Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez, las ventas de los locatarios de los mercados públicos han incrementado hasta en un 50 por ciento.
Así lo dio a conocer la secretaria general del Mercado Público “Dr. Rafael Pascasio Gamboa”, Cecilia Ricoy Estudillo, al explicar que al paso de los días la afluencia ha incrementado notablemente, después de que prácticamente sus ventas eran escasas.
Aseguró que la gente ya tiene confianza de entrar a los mercados; sin embargo, algunas personas tienen cierto temor por rumores que se han esparcido respecto a que hay enfrentamientos y peligro.
Ante esto, indicó, que no hay razón para temer ya que hay mucha vigilancia actualmente gracias a las atenciones del presidente municipal y el gobernador, y la habrá durante tres meses, que fue la promesa que dieron.
Mencionó que algunos ambulantes se han puesto renuentes a la reubicación pero no pasa a mayores. La presencia de los policías no ha sido problema, ya que cuidan a los locatarios y empresarios establecidos, así como a la ciudadanía.
La locataria destacó que los robos hormiga han disminuido considerablemente por la presencia policiaca,  la única problemática son los ambulantes renuentes que no se quieren registrar en el Ayuntamiento para ser reubicados. “Los ambulantes provocan para que haya problemas”.
Aunque dijo que serán tres meses de la presencia de la policía en el Centro, esperan que después de este tiempo las autoridades no los abandonen, para que los ambulantes no regresen a la zona.
Para fin de año esperan que Tuxtla vaya al centro, que sus ventas sigan incrementándose como hasta ahora y que recuperen un poco de las pérdidas ocasionadas por la competencia desleal que representaban los ambulantes.
En los mercados los productos son frescos, a precios accesibles, con garantía de seguridad e higiene, ya que deben pasar por ciertas verificaciones y cumplir con reglamentos, finalizó.
LOCATARIOS RECONOCEN EL INCREMENTO
Mediante un comunicado, el Ayuntamiento de Tuxtla Gutiérrez informó que los locatarios de los mercados Díaz Ordaz y Pascasio Gamboa han dado a conocer que las ventas de sus productos han incrementado y para el cierre de año tienen buenas expectativas.
Locatarios del mercado Pascasio Gamboa señalaron que gracias al orden que se vive en las calles sin presencia del comercio informal, poco a poco se han ido recuperando, motivo por el cual respaldan y apoyan la decisión del presidente municipal Fernando Castellanos Cal y Mayor.
Santa Villareal, dedicada a la venta de accesorios navideños ha notado la diferencia en este centro de abasto, gracias a la afluencia de la gente que los visita.
De igual forma, Gilda Velasco, locataria del mercado Díaz Ordaz, dice tener buenas ventas. “Realmente se está llenando más el mercado, antes estaba súper silencio y ahorita hay más gente para comprar y todos lo dicen no solamente yo o mis vecinos, todos están viniendo más.”
Por su parte consumidores de productos del mercado, también agradecen el orden y limpieza que hoy se aprecia en el Centro, así como dentro y fuera de los tradicionales mercados, en donde antes era imposible caminar e inseguro.
“Fue una buena medida reubicar a los comerciante informales, yo invito a todo el pueblo a que vengan hacer sus compras a los mercados de Tuxtla, que fomenten la economía y la derrama económica local”, opinó Luis Amado Penagos.
Con la recuperación de las banquetas del primer cuadro de la ciudad se resuelve una añeja demanda de la ciudadanía y de los comerciantes, además de brindar una mejor imagen para quienes visitan la ciudad en estas fechas.